¿Qué tipo de ventanas elegir?

Es usual que esta temporada aumenten las reformas en los hogares buscando un mayor aislamiento y por consiguiente un ahorro en nuestro gasto en calefacción. Un punto muy importante para conseguir un buen aislamiento de nuestra vivienda son las ventanas.

Deberemos elegir un tipo de ventana que más se acerque a nuestras necesidades de luminosidad, tamaño, confort de temperatura y seguridad. Para ello vamos a basarnos en 4 sencillos consejos, que nos ayudaran a elegir la ventana más adecuada para nuestra casa:

Consejos para elegir tus ventanas:

Elegir bien el tipo de material del marco:

Los más usuales son:

  • VENTANAS DE PVC

Las ventanas de PVC, ofrecen un buen aislamiento térmico. Su mantenimiento es muy sencillo, y se pueden adaptar a cualquier espacio y ambiente gracias a la variedad de colores e imitaciones que presentan.

  • VENTANAS DE MADERA

Si lo que buscas es otorgar un aire rústico y natural a tu casa, las ventanas de madera son estéticamente muy atractivas. Este material nos proporciona un buen aislante de manera natural.

  • VENTANAS DE ALUMINIO 

Las ventanas de aluminio son una muy buena opción si vas a cambiar ventanas de tu casa. Son muy resistentes a los cambios de temperatura, la radiación solar y las inclemencias del tiempo. Las ventanas de aluminio con rotura de puente térmico, ofrecen un buen aislamiento térmico.

ventana-abatible-aluminio

 

Elegir el Vidrio adecuado

Tan importante como el marco al cambiar ventanas en una vivienda, es sin duda, el tipo de vidrio. No todos los vidrios son iguales, ni ofrecen las mismas prestaciones. El tipo de vidrio que le pongamos a las ventanas nos determinará el nivel de aislamiento térmico, nivel de aislamiento acústico, y seguridad de la vivienda.

Los vidrios de Aislamiento Térmico Reforzado tienen la propiedad de mantener el calor del interior de la vivienda, aislando del frio y de las inclemencias climáticas externas. Colocar una ventana con doble acristalamiento con Aislamiento Térmico Reforzado posibilita reducir las pérdidas de energía desde el interior de la estancia, y con ello el gasto en calefacción disminuye, logrando así una mayor eficiencia energética de nuestra vivienda.